sábado, 28 de agosto de 2010

Viejas costumbres

Un día, sin razón aparente, la gente comenzó a salir desnuda de sus casas.
Primero se observaron casos aislados en diferentes lugares. Individuos comunes y corrientes que no llevaban ropas.
Luego, fueron grupos de individuos. De distintas clases sociales, distintas religiones, distintas edades.
La cuestión, pronto llego a ser un fenómeno social.
Nadie sabía a ciencia cierta cómo se había originado, pero gran parte de la gente andaba desnuda. Con los primeros casos, la policía demoró a quienes transitaban la vía pública en esas condiciones, pero cuando se fue sumando gente, el personal se vio superado.
Desde las esferas políticas hubo diversos comentarios y opiniones. Algunos a favor, otros en contra.
La opinión de la iglesia también estaba dividida.
Políticos y sacerdotes, contaban entre sus filas individuos que andaban desnudos.
Las ciencias trataron de explicar dicho comportamiento. Sociólogos, psicólogos, filósofos y todo hombre de ciencia intentaba por sus medios darle una explicación lógica y racional.
Caminaban por las calles exhibiendo su propia naturaleza. El frio parecía no detenerlos, ya no importaba la estación del año, se los podía ver en cualquiera de ellas de la misma forma.
No toda la población era afecta a esta práctica o estilo de vida, así que el estado comenzó a habilitar lugares específicos para andar sin ropa.
Los que quedaban vestidos, comenzaron a ser minoría. Ahora eran ellos los que recibían las miradas extrañas.
Poco a poco, las marcas de ropa se fueron dedicando a otros rubros, buscaban algo que les sea rentable.
La ropa era escasa, los que elegían vestirse tenían que elaborar sus propias prendas.
Así, en poco tiempo, los hábitos sociales fueron cambiando.
Usar ropa se había convertido en algo muy poco común.
Los ancianos observaban como lo que antes era normal, se había transformado en algo mal visto, raro y distinto. Una extravagancia de alguien que no aceptaba la sociedad moderna.
Ellos terminaron siendo los únicos con ropa, porque las costumbres cambian, pero las tradiciones se olvidan con el último que se muere.
Ahora, solo quedan unas pocas colonias perdidas en las sierras, en las que la gente anda vestida.
El mundo no mejoró porque ahora anda la gente desnuda por todos lados, sigue habiendo robos, crímenes, asesinatos y demás delitos. La corrupción existe, la mentira y demás males morales y éticos no se fueron con la ropa.
Hay quienes afirman que en las colonias de gente vestida, la vida es diferente, que esas personas mantienen las tradiciones y costumbres viejas.
Pero no sé si estoy dispuesto a averiguarlo, porque para hacerlo, me tendría que vestir.

1 comentario:

  1. Hola poeta en traje.. ari, como estas? como siempre muy lindo lo que escribis, beso enorme estamos en contacto

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