Tengo pensado seguir mintiendo, porque no me voy a rendir.
Todavía no encontré una buena excusa para dejar lo que estoy haciendo, pero no la necesito.
Mientras pueda mirar al cielo con la conciencia tranquila, nada me va a frenar.
Tus palabras, tus gestos, tus miradas nada son para mí.
Una, dos y tres veces me quitaste todo. Pero soy más rico que antes.
Saqueador me dijiste, y te quedaste con mis cosas.
Está bien. Mentir lo puede hacer cualquiera.
Cualquiera que tenga imaginación.
Nunca me hicieron falta tus palabras, no las necesité.
Sin embargo, pedias que hablara, que contara, que entretuviera.
La distancia, es una cuestión secundaria. Porque la distancia es relativa.
Para decir la verdad hace falta valor, pero para mentir hay que ser creativo.
Mientras me las arreglo para ser honestamente creativo, sin perjudicar a otro que a mí mismo.
Robo versos de otros para contar penas propias.
Las estaciones son una excusa para vestirse de otra manera.
Todos tienen camperas para el frío. Todos a merced del mismo viento. Del mismo sol.
Cuestiono mis intenciones, pero juzgo las tuyas.
Lo peor es hablar cuando nadie espera que lo hagas.
Lo peor es escuchar algo que no queres oír.
Mejor sería quedarse en casa. Mejor sería no salir. Mejor sería no existir.
Consuelo triste y egoísta, de quienes quieren llamar la atención.
Y que los demás corran a sus caprichos.
Caprichos, celos, envidia, la agonía de no tener lo que se quiere.
Querer lo que no hace falta. Porque falta lo que se necesita.
Todos mienten. Todos dicen la verdad.
Depende del momento, depende de la necesidad.
Depende de uno creer o no.
Cuando aprendemos a decir la verdad, nos damos cuenta que para hacerlo, no se necesita hablar.
Todavía no encontré una buena excusa para dejar lo que estoy haciendo, pero no la necesito.
Mientras pueda mirar al cielo con la conciencia tranquila, nada me va a frenar.
Tus palabras, tus gestos, tus miradas nada son para mí.
Una, dos y tres veces me quitaste todo. Pero soy más rico que antes.
Saqueador me dijiste, y te quedaste con mis cosas.
Está bien. Mentir lo puede hacer cualquiera.
Cualquiera que tenga imaginación.
Nunca me hicieron falta tus palabras, no las necesité.
Sin embargo, pedias que hablara, que contara, que entretuviera.
La distancia, es una cuestión secundaria. Porque la distancia es relativa.
Para decir la verdad hace falta valor, pero para mentir hay que ser creativo.
Mientras me las arreglo para ser honestamente creativo, sin perjudicar a otro que a mí mismo.
Robo versos de otros para contar penas propias.
Las estaciones son una excusa para vestirse de otra manera.
Todos tienen camperas para el frío. Todos a merced del mismo viento. Del mismo sol.
Cuestiono mis intenciones, pero juzgo las tuyas.
Lo peor es hablar cuando nadie espera que lo hagas.
Lo peor es escuchar algo que no queres oír.
Mejor sería quedarse en casa. Mejor sería no salir. Mejor sería no existir.
Consuelo triste y egoísta, de quienes quieren llamar la atención.
Y que los demás corran a sus caprichos.
Caprichos, celos, envidia, la agonía de no tener lo que se quiere.
Querer lo que no hace falta. Porque falta lo que se necesita.
Todos mienten. Todos dicen la verdad.
Depende del momento, depende de la necesidad.
Depende de uno creer o no.
Cuando aprendemos a decir la verdad, nos damos cuenta que para hacerlo, no se necesita hablar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario