viernes, 3 de abril de 2009

nos gusta más como lo dice otro.

“Tratando de cambiar emoción por canción”.
(Andrés Calamaro)

Suele suceder en esas ocasiones donde la revolución de los sentimientos no encuentra lenguaje alguno para expresarse. Es en ese pérsico momento en el que recurrimos a determinada música, a algún autor en particular, grupo, cantante o temática. Por nuestros propios medios no alcanzamos a sacar lo que tenemos adentro, pero si encontramos a alguien que ya había escrito algo relativo o muy parecido a lo que vivimos. En definitiva el cantante también es un ser humano como uno, con las mismas necesidades, pero a diferencia nuestra tiene esa capacidad o don de traducir el lenguaje del alma al papel usando un poco de tinta. De a ratos viene a ser como pequeñas líneas de sangre sobre, de un individuo que de a poco la corriente del rió empiezo a llevarse su roja esencia. En el mejor de los casos son guirnaldas de carnaval de brasil, palabras que procuran describir alegría, entusiasmo, exaltar virtudes etc.
Las canciones que nos facilitan la comunicación de nuestros sentimientos con nosotros mismos y con los demás. Nos proveen de metáforas prácticas para poner en frases la circunstancia que estamos viviendo, lo cual no quiere decir que no podamos por nosotros mismos, sino que nos gusta mas como lo dice otro.
Nos gusta mas como lo dice otro, no solo quiere decir que la otra persona tiene una facilidad o una practicidad para comentar las cosas, sino que también nos deslinda de toda responsabilidad del comentario, total fue el otro el que lo dijo. De ser un cómplice a un desconocido, no hay mucha distancia, solamente depende de la ocasión.
Cambiar emoción por canción es una virtud divina que solo algunos dotados poseen, en esas canciones podemos ser sus cómplices, asintiendo con nuestra alma la veracidad de sus glosas, hasta que cambie el viento que impulsa la vela de nuestros sentimientos y sean otras canciones las que nos den el empuje para seguir, como si una impetuosa ráfaga llevara nuestro pequeño navío por la ruta trazada en las aguas de la vida. Pero en la ausencia de las corrientes de los aires, cuando las naves se detienen también hay canciones, como anclas, con las que no podemos movernos, ni avanzar ni retroceder, inmóviles, estáticos, pero con canciones y emociones.
La diferencia es saber mover el dial en el momento justo, para no detenerse.

cualquiera puede quejarse

“Si no fuera esto, seria otra cosa”.


En lo particular pienso que es una frase concisa, concreta y bastante sincera. Lo cual no quiere decir que se pueda aplicar a todas las situaciones en general, eso seria un vano capricho. Sin embargo la aplico mucho a la queja. Esta frase me hace pensar en las personas que se quejan con mucha vehemencia, por emplear términos decorosos.
Solamente con la idea de disertar un breve momento voy a abordar la queja desde dos puntos de vista, como un reclamo justo y necesario, y como un capricho.
Existen ciertas circunstancias en la vida en las cuales se padecen injusticias, contrariedades varias, etc. en las cuales la queja es un recurso, a veces el único, de hacer notar dicha aflicción a los demás socios de la sociedad. Probablemente esta sea la forma correcta de ejercer la queja, por así decirlo, de haber alguna forma correcta. Las adversidades, sean por factores externos o internos, le dan carácter de legal la queja, la abalan. Por ejemplo, cuando le roban a una persona en la vía pública, es victima de un arrebato, consideramos que ésta esta en todo su derecho de reclamar y quejarse por haber afrontando un hecho tan desafortunado, en el cual dicha persona es ajena a toda culta y responsabilidad.
Por otro lado, y cambiando la óptica rotundamente, la queja como capricho es meramente banal, ante la mas mínima incomodidad, desacuerdo o mal estar particular, cualquier particular pone su voz en el cielo para hacer notar su disconformidad. El ejercicio de la queja, en este caso, se puede aplicar a situaciones y cosas muy diversas, desde una caries en un diente, la picazón en un ojo, dolor de estomago, que nuestro equipo de futbol, porque hace frio o calor, por el discurso de alguna persona o comentario particular, o solamente porque tenemos el tiempo hacer comentarios quejumbrosos, eso en el mejor de los casos es considerado deporte, de mal gusto.
Bajo este punto de vista, cualquier estadio de incomodidad es valido para quejarse.
Para este último grupo de personas acostumbrada al mencionado ejercicio, la más mínima molestia puede ser el motivo, bajo este punto de vista “si no fuera esto, seria otra cosa”.
Todos conocemos personas con la “patología” de la queja por deporte, siempre se están quejando por algo, si no es esto, es lo otro o aquello. Siempre hay algo.
Dejando de lado comentarios optimistas o pesimistas, siempre va a haber cosas, situaciones o personas que nos desagraden, molesten, incomoden o no toleremos, pero la respuesta no es quejarse, la solución no es esa.
A diferencia de la protesta, la queja es pasiva, porque perder tiempo en algo que no redunda en beneficio de nadie. Ser activo, hacer algo, no detenerse, si te molesta cambialo, modifícalo, pelea por lo que es justo. Elegí el camino del esfuerzo, no te acostumbres, la queja te moldea a las situaciones, cualquiera puede quejarse. Pero son los menos los que se imponen a las adversidades, esos son los que no se quejan.

jueves, 19 de marzo de 2009

Los detalles no se explican, solo se aprecian.

"Por un clavo mal colocado, se salio una herradura; por una herradura que se descalvo, se perdio un corcel; por un corcel herido; se perdio un jinete; por un jinete perdido, no llego un mensaje; por un mensaje que no llego se perdio una guerra"
(Proverbio japones).


Así como los sistemas de baja presión combinados con algunos fenomenos mateorologicos, relativos a la temperatura y la humedad, se conjugan para generar un tornado. Así tambien en la vida cotidiana, son las pequeñas situaciones que se van aglomerando con el paso del tiempo, en ocaciones solo segundos o munitos, para dar lugar a fenomenos que hacen caso omiso a la monotonia de la vida.
Lograr entender que algo minusculo puede generar cosas mayores, solo se puede ver tomando como analogia una semilla, la cual siendo tan pequeña, cuando se cultiva, de su interior va naciendo un arbol.
Pero en situaciones ordinarias, y no tanto, las cuestiones que pasan inadvertidas para unos, no lo son asi para otros. Estas son las que se albergan en las mentes y corazones de las personas para dar lugar a otras y así sucesivamente dar paso, como si fueran eslavones de unas cadena, a cuestiones mas serias.
En cuestion, todo problema o diferencia, sale de algo diminuto, par ir agrandandoce, extendiendoce, ensanchandoce y asi combertirse cada vez en algo de mayor trascendencia.
Surgen de charlas, premisas, posturas, ideologias, vivencias, agenas o propias las que luego llegan a ser las "madres" o "padres" de grandes problemas.
Sin ir mas lejos, en una charla cotidiana suelen salir a luz puntos de desencuentro, de discidencia, desembocando en el antagonismo de los interlocutotes, sea el numero que sea.
El detalle, palabra asociada con algo casi imperseptible para el ojo no entrenado, es la semilla de las diferencias mas grandes entre prójimos.
Tan pequeño pero a la vez tan importante o hasta casi indispensable para darle sazón a la vida, el detalle o los detalles, porque donde hay uno siempre puede descubrirse otro, proporciona el sentido, el color o el sabor al las cuestiones, sean de la indole que sean.
Aún asi y todo esto, no siempre le damos importancia, la rutina y la cotideaneidad parecen ser sus enemigas más acérrimas, distrayendonos y guiando nuestros ojos, haciendo la vista gorda.
Si tan solo en ocaciones fueramos más atentos, estuvieramos más presentes de cuerpo y mente.
Si tan solo entendieramos que los detalles no se explican, solo se aprecian, librariamos nuestras mentes de comparaciones, distracciones, analisis o conjeturas. Ellas son las que hacen que se salga el clavo de la herradura.
Un detalle nunca deja de serlo, sino dejaria de serlo.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Dice un proverbio Arabe

"Cuatro cosas que no vuelven: la flecha lanzada; la palabra hablada; la experiencia vivida; la oportunidad desaprovechada."

En la mayoria de las culturas existen proverbios, los cuales son usados generalmente para alguna clase de enseñansa moral, de la vida cotidiana, o a cerca de algun aspecto en el trato con los semejantes. Pero no es mi intencion hacer un analisis de los proverbios ni mucho menos, no porque no me resulte interesante, solo por la razón de no ser sociologo y no poseo los conocimientos ni las herramientas necesarias para poder hacerlo.
Sin embargo, este proverbio es uno de mis favoritos, tengo un cuaderno lleno de mis proverbios favoritos copiados con mi palicera de tinta negra, en particular observo las cuatro cosas mensionadas en el, los verbos en pasado proveen un sentido de sentencia sin lugar a apelaciones.
De la misma manera, el es tiempo, juez y partidor sobre las situaciones de nuestra vida, el tiempo parece decretár que no hay réplica para ciertas cosas de nuestra vida, es en ese momento, y solo en ese momento, en el que pasan a ser parde del pasado y en el mejor de los casos, se combierten en recuerdos, de los que nos gustan y los que no tanto.
Para comenzar con la cuestion en si, quisiera aclarar que nunca tire una flecha, nunca use un arco. Si he tirado piedras, solo por aclarar, en el mejor de los casos no me devolvian la pedrada con la misma piedra que yo habia lanzado. La interpretación que podria darle a esta parte del proverbio son los ataques de cualquier indole, que como seres humanos damos y recivimos sin importar raza, religion, estado civil, ideologia politica o club de futbol. Son esos ataques verbales, fisicos u hostilidades de algun tipo las que no vuelven. Brindamos y recivimos. esas situaciones no vuelven, pueden repetirce, pero no vuelven y cuando nos miramos a nosotros mismos encontramos alguna que otra cicatriz, o alguna herida aun con el calor de alguna batalla que termino recientemente. Recuerdos que, aunque nos queramos desprender, nos siguen como la estela de un meteorito.
Las palabras no vuelven, solo tienen boleto de ida. Podemos tener una devolución verbal, pero las palabras que salen de nuestra boca no retornan. Para las personas las cuales éstas no tienen valor, esta cuestión no les merece importancia alguna. En lo que a mi respecta, las palabras habladas tambien son parte del pasado, algunas quedan dando vueltas en la cabeza, otras llegan al corazon, otras lo traspasan, alientan o desaniman, acercan o alejan, edifican o destruyen. Asi es la palabra, dulce en la boca del sabio, amarga en la del necio.
Las vivencias nos llenan de experiencia, nos nutren,hasta pueden llegar a cerar anticuerpos. En definitiva cada uno es la suma de sus experiencias. Son ellas las que nos forman, para bien o para mal. Podemos tener algun que otro dejavu, nadie esta exento de eso. El pasado no vuelve, solo se hace presente en las ocaciones en las que el perfume de algun recuerdo llega a nosotros, o alguna cancion que nos conduzca casi levitando a cierto rincon de la memoria.
Quisas esta sea la parte más triste del proverbio, al menos para mi, lo que pude hacer y no hice. Proponiendonoslo o no, como dijo algun poeta contemporaneo: "a veces esperando las oportunidades, no se ven y se tira todo a la marchanta"... esa es la cara mas dura de las oportunidades, estar esperandolas hasta cuando parece que no llegaran más, desistir o abandonar esa espera para luego caer en cuenta que llegaron y se fueron, sin poder hacer nada para alcanzarlas, vienen como tortugas y se van como liebres.
Lo que no vuelve, deja de ser, pero no deja de existir, los hechos no dejan de existir porque se los ignore. Lisa y llanamente se van de nuestro presente.

martes, 17 de marzo de 2009

Al que jura para su propio daño, y no cambia despues.

"Sus palabras son firmes como oraculos; su amor, sincero, inmaculado es su pensamiento; sus lagrimas del corazón mensajes directos; su corazon se halla del fraude tan distante como se hallan el cielo del infierno".
W.S. (Parafrasis del salmo 15.4)

Si bien hoy en dia no se hallan con tanta facilidad los lectores de W.Shakespeare. Dentro de su fronduosa obra, se hallan incontables parafrsis de parrafos de las sagradas escrituras, este es uno de ellos.
Con el objetivo de comprender dicha sita debemos adentrarnos en contexto de escrito original.
El salmo 15 es uno de los salmos escritos por el Rey David, bajo el rotulo "El hombre que permanece en Dios". en el cuel describe cualidades que deberian pertenecer a un hombre integro y recto.
En el original dice lo siguiente: "El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia". Algo con lo cual me identifico directa e indirectamente. Directamente, porque soy de las personas que procura mantener su palabra a pesar de las circunstancias, sostener lo que digo me hace ser quien soy, claro que tambien se pedir perdon y retractarme de mis palabras, pero considero que alguien que no puede sostener sus palabras no es digno de credibilidad o de confianza.
Indirectamente porque esas palabras decriben a alguien quien yo mismo quisiera ser, poseer esa conducta intachable.
Esta mañana me levante distinto al que se habia levantado el dia anterior, por alguna de esas cuestiones raras de la vida hay dias en los que nos levantamos y todo esta igual, pero otros dias nos levantamos siendo otros en nuestro propio cuerpo. Por fuera somos exactamento los mismos, tenemos todo lo que nuestro "yo" del dia anterior tenia, pero es en ese momento cuando ves la luz de un nuevo despertar, casi como una epifania, que descubris algo mas de vos o de la vida que antes no habias visto que se presenta de forma inesperada, sin invitacion alguna o previo aviso.
Me encontre con una sensacion de estar cansado de ser tan ser humano a veces, a la luz de entender que a veces no puedo sostenerme en mis propias palabras, sabiendo que no solo alcanza con buenas intenciones, sino encontrar una constancia de conducta. Sostenerme en mis resoluciones aunque desemboque en mi perjuicio.
Lo cual me condujo a una premisa, poner a mis seres amados y queridos en primer lugar, no solo es ser consecuente con uno mismo, es llevarlo mas alla, aunque eso no me beneficie sino que sea beneficioso para los mios.