"Cuatro cosas que no vuelven: la flecha lanzada; la palabra hablada; la experiencia vivida; la oportunidad desaprovechada."
En la mayoria de las culturas existen proverbios, los cuales son usados generalmente para alguna clase de enseñansa moral, de la vida cotidiana, o a cerca de algun aspecto en el trato con los semejantes. Pero no es mi intencion hacer un analisis de los proverbios ni mucho menos, no porque no me resulte interesante, solo por la razón de no ser sociologo y no poseo los conocimientos ni las herramientas necesarias para poder hacerlo.
Sin embargo, este proverbio es uno de mis favoritos, tengo un cuaderno lleno de mis proverbios favoritos copiados con mi palicera de tinta negra, en particular observo las cuatro cosas mensionadas en el, los verbos en pasado proveen un sentido de sentencia sin lugar a apelaciones.
De la misma manera, el es tiempo, juez y partidor sobre las situaciones de nuestra vida, el tiempo parece decretár que no hay réplica para ciertas cosas de nuestra vida, es en ese momento, y solo en ese momento, en el que pasan a ser parde del pasado y en el mejor de los casos, se combierten en recuerdos, de los que nos gustan y los que no tanto.
Para comenzar con la cuestion en si, quisiera aclarar que nunca tire una flecha, nunca use un arco. Si he tirado piedras, solo por aclarar, en el mejor de los casos no me devolvian la pedrada con la misma piedra que yo habia lanzado. La interpretación que podria darle a esta parte del proverbio son los ataques de cualquier indole, que como seres humanos damos y recivimos sin importar raza, religion, estado civil, ideologia politica o club de futbol. Son esos ataques verbales, fisicos u hostilidades de algun tipo las que no vuelven. Brindamos y recivimos. esas situaciones no vuelven, pueden repetirce, pero no vuelven y cuando nos miramos a nosotros mismos encontramos alguna que otra cicatriz, o alguna herida aun con el calor de alguna batalla que termino recientemente. Recuerdos que, aunque nos queramos desprender, nos siguen como la estela de un meteorito.
Las palabras no vuelven, solo tienen boleto de ida. Podemos tener una devolución verbal, pero las palabras que salen de nuestra boca no retornan. Para las personas las cuales éstas no tienen valor, esta cuestión no les merece importancia alguna. En lo que a mi respecta, las palabras habladas tambien son parte del pasado, algunas quedan dando vueltas en la cabeza, otras llegan al corazon, otras lo traspasan, alientan o desaniman, acercan o alejan, edifican o destruyen. Asi es la palabra, dulce en la boca del sabio, amarga en la del necio.
Las vivencias nos llenan de experiencia, nos nutren,hasta pueden llegar a cerar anticuerpos. En definitiva cada uno es la suma de sus experiencias. Son ellas las que nos forman, para bien o para mal. Podemos tener algun que otro dejavu, nadie esta exento de eso. El pasado no vuelve, solo se hace presente en las ocaciones en las que el perfume de algun recuerdo llega a nosotros, o alguna cancion que nos conduzca casi levitando a cierto rincon de la memoria.
Quisas esta sea la parte más triste del proverbio, al menos para mi, lo que pude hacer y no hice. Proponiendonoslo o no, como dijo algun poeta contemporaneo: "a veces esperando las oportunidades, no se ven y se tira todo a la marchanta"... esa es la cara mas dura de las oportunidades, estar esperandolas hasta cuando parece que no llegaran más, desistir o abandonar esa espera para luego caer en cuenta que llegaron y se fueron, sin poder hacer nada para alcanzarlas, vienen como tortugas y se van como liebres.
Lo que no vuelve, deja de ser, pero no deja de existir, los hechos no dejan de existir porque se los ignore. Lisa y llanamente se van de nuestro presente.
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