Sucedió el día que las hamacas
Se quedaron sin jinetes.
Los juegos dejaron el suelo,
Salieron al parque, volvieron
A la mesa y se fueron al cuarto.
Corrieron descalzos sobre el
Piso frío, con la velocidad de
Quien huye de un incendio
Al fuego.
Cada sonido en la oscuridad
Pasó a formar parte de una
Sinfonía nocturna.
Dibujaron con sus dedos
La cara de enfrente,
Simulando acariciar un espejo.
Abrigados con pieles
Recorrieron sin mapa
Una nueva geografía.
La coreografía de sombras
Se proyectaba sobre la pared
Empapelada por la luz de la luna.
Del vaivén a los juegos,
De las oraciones a los
Susurros esporádicos,
Hasta que el alba llamo al sueño.
Originales al desnudo,
Descansaron en cuerpo
Su esencia transformada.
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